Este caso demuestra que la movilidad funcional sin el correspondiente ajuste salarial vulnera los derechos laborales, incluso en el ámbito de la Administración Pública. Gracias a una estrategia jurídica rigurosa y fundamentada, conseguimos proteger los derechos de nuestra clienta y obtener una sentencia ejemplar que refuerza el principio de igualdad retributiva.